miércoles, 6 de abril de 2011

En lo alto





Sentado frente el caos y la paz, donde todo pasa y no ves nada, mirando al vacío aunque todo este lleno, pienso, que hago aquí si debería estar dentro. Cuando empieza a chispear con la duda de si va a parar, si me voy a mojar o la lluvia simplemente me va a refrescar. Como si tienes un problema y no sabes como va a acabar... Lo peor es no saber como empezó, porque a ti y a otro no. 


Viendo los pájaros libres caer, y libres alzarse otra vez, y ellos no razonan pero nos dan que aprender, que hay quien cede y no remonta, quien tropieza y no se levanta, dejemos el raciocinio y usemos el instinto que el suelo no es lugar para los bípedos.  


Y entre todo esto una extraña presencia me alcanza, en lo alto de la montaña, sobre toda esa masa. Te giras y no ves nada, mientras te empapas. La lluvia cae incesante, donde reina la calma mi corazón no deja de bombear sangre a todo mi cuerpo, el ritmo cardíaco sube, mis pupilas entran en fase de midriasis,debido a la oscuridad, bien, mi sistema nervioso simpático funciona. 


Todo parece correcto, la presencia se aleja, noto la camiseta interior mojada, pero no hace falta moverse, no me apetece bajar. 


Y en lo alto de la montaña, mi mente vuelve a divagar, cual filosofo griego sin mas trabajo que pensar, desde Sócrates a Aristóteles pasando por Platón, me preocupo del mundo como si no estuviera yo. 


Porque nos levantamos hace mucho tiempo para poder usar las manos, para llegar mas alto y alimentarnos, pero parece que hemos inclinado demasiado la cabeza y no vemos techo, queremos mas y mas y de tanto mirar al cielo hay quien tropieza. Aunque siempre esta el diferente, el que se inclina sobre si mismo con una obsesión prácticamente fetichista por su propio ombligo, y no ve nada mas, ego y mas ego, todo para su bienestar. 


Y entre tanto pensar lo vuelvo a notar, las mismas sensaciones de antes, cada vez mas presión, me oprime el corazón... Otra vez esa extraña presencia, miro hacia atrás, al frente, nada es diferente... Al cielo, al suelo... por ultimo busco en mi interior, sorprendido veo algo escrito, en permanente:

"Si quieres cambiar algo, cambia tu".


att, 
Tu conciencia


     

1 comentario:

  1. Si las palabras pudieran aplaudir, estaría gritando palmas!

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